“Un pueblo no pierde su identidad porque le cambiaron de nombre; la pierde cuando olvida el significado de sus nombres”.
Scdno. SILVA
URQUÍA.
Me motivan mis recuerdos de haber oído, siendo niño, en las quebradas seminubladas y bosques nativos de mi natal La Quinuilla (Sucre- Celendín), el canto intermitente, repetitivo y solitario del ‘WUAYQUKO’. El nostálgico y lúgubre: "wuayqukuooo..., wuayqukuooo...”, felizmente resuena aún en esas quebradas, y seguramente en las de otros distritos celendinos también. Recuerdos que se complementan, además, con las imágenes por verlo de cerca: con su color gris-pardo, sin cola notoria, de pico algo curvado y poco alargado; con patas largas, delgadas y algo azuladas; cuerpo algo curvado y convexo, similar al de la perdíz y el del kiwi neozelandés. Esta ave misteriosa hace sentir su presencia, con su canto, entre los bosques; pero difícilmente se deja ver y menos con sus polluelos; por tanto, también es muy difícil toparse con su nido.
El cambio de
nombre de lo que antes fue ‘El Huauco’ al actual ‘Sucre’, ha sido de alguna
manera comentado y discutido. La razón de llamarse
‘Sucre’ se sabe que fue por resaltar el nombre de Antonio José de Sucre, el vencedor de la
batalla de Ayacucho. Pero, lo que no ha sido lo
suficientemente investigado, es su nombre original: ‘El Huauco’ o
‘El Wuauco’; y, hacer esto es
una tarea muy importante. En
los aspectos antes señalados (tradiciones, folclore, historia, identidad,
biodiversidad, medio ambiente, etc); hay
material para varias
tesis de investigación de profesionales de ciencias sociales y otras.
“No hay indicios de que dichas tierras hubieran sido
pobladas en tiempos anteriores a los incas, constituyendo tribus, clanes u
otras formas rudimentarias de vida gregaria, de cuya organización hubieran
quedado, de todos modos, huellas, aunque fueran imprecisas y vagas. Pero
absolutamente nada hay al respecto. Por eso la historia de Sucre sólo arranca
del incanato, porque cuando llegaron los españoles y portugueses, sólo existía
población indígena diseminada. La verdadera historia de Sucre arranca realmente
de la Colonia”. (Publicado: lunes 15-11- 2010, página SUCRE MUS. Huellas: CREACIÓN DEL
DISTRITO DEL HUAUCO, HOY SUCRE.)
El intelectual sucrense, Olindo Aliaga Rojas, aportó a la
búsqueda del origen toponímico del vocablo “Huauco”, planteando
la hipótesis que deriva de “Huayco”. Creo que no le falta razón; porque, en efecto, gran parte de la actual ciudad de Sucre está asentada sobre lo que, la Geología
llama “cono de deyección” de un gran depósito aluvial que, hace miles
de años, ocasionó el desborde de alguna laguna o embalse ubicado hacia el oeste del macizo denominado La Quintilla (huayco). Coincidentemente ese paraje, hoy caserío, se
llama “La Laguna”.
Hipótesis
geomorfológica. La voz quechua ‘wuayqu’, que significa ‘quebrada’ o ‘valle estrecho’; conjuntamente con ‘wuayco’ o
‘huayco’, que significa desborde de embalse y generación de depósito
aluvial; de hecho fueron impactados por la
castellanización de escribanos y autoridades que registraron nombres indígenas, usando las
reglas del castellano (hoy español). De este modo pudo haber
surgido la voz o vocablo ‘Huauco’. De modo tal que, esta sería una
primera hipótesis del origen del nombre El Huauco.
Hipótesis biológica o ecológica.
El lugar pudo haberse hecho conocido por la presencia del wuayquko, el ave que mencioné al
inicio y que habita, precisamente, en las quebradas y bosques nativos de las alturas de Sucre. En muchas culturas andinas existen lugares cuyo nombre deriva de alguna planta o animal
característico de la zona.
El nombre del ave (‘wuayquko’), el nombre
del accidente geográfico (‘wuayqu’= quebrada o valle estrecho) y el del fenómeno natural consumado ‘wuayco’ o ‘huayco’, comparten la misma raíz fonológica; y, a la vez, estas voces facilitaron la adopción del nombre castellanizado como ‘Huauco’.
Es decir:
* El paisaje, con ‘quebradas’ o ‘valles estrechos’, ‘wuayqu’, en quechua; más el impacto perecedero del
desborde y depósito aluvial o huayco; pueden haber generado el
orígen castellanizado de ‘El Huauco’.
* El ave, ‘wuayquko’, íntimamente ligada a ese ambiente, recibió un nombre derivado del mismo
paisaje-hábitat y de su canto.
* Con el paso de los siglos, la población terminó
asociando naturalmente los tres elementos para la denominación de su lugar a poblar: El Huauco.
En el mundo andino, la geografía, flora, fauna y lengua, contribuyen
a formar un sistema de significados. Los pobladores originarios observaban el territorio de
manera integrada y comunal, no siempre como sectores separados.
Para
realizar un estudio serio sobre el origen de ‘Wuauqo’ o ‘Huauco’, sugeriría
que, junto a los pobladores mayores de Sucre, participen especialistas; al menos uno de cada una de las siguientes disciplinas:
* Lingüistica, para
estudiar el origen del topónimo;
* Geología o geomorfólogía, para evaluar, con estudios de mecánica de suelos, la hipótesis del antiguo aluvión y el cono de deyección.
* Ornitología, para identificar científicamente al wuayquko y conocer la distribución de su hábitat.
* Historia, para
revisar tradiciones y documentos coloniales y republicanos, donde aparezcan escritos los vocablos ‘Wuauqo’, ‘Wuauco’, ‘Wuayco’ o ‘Huauco’.
La idea
expuesta aquí no pretende estar acabada o
ser la final. Una triple relación: paisaje (‘wuayqu’),
geología (huayco o antiguo aluvión) y biodiversidad (‘wuayquko’), no es una simple especulación. Es una hipótesis interdisciplinaria que
merece ser convenientemente investigada; la tarea
queda planteada.
Lima, 19 de
julio de 2026


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