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lunes, 22 de noviembre de 2021

HOMENAJE A JOSÉ GALVEZ

Desde los primeros tiempos de su historia, los pobladores de Huacapampa se valieron de sus testimonios en honor de sus valientes antepasados en donde contaban a familiares y vecinos que muy atentos los escuchaban, llegando así, a ser una parte necesaria de nuestras vidas, naciendo nuestro pueblo con sus narraciones, base fundamental para verme obligado a hablarles de él, en el artículo siguiente:

 HISTORIA DEL PUEBLO DE HUACAPAMPA

 Por Isidro Zamora Novoa.

 En tiempos antiguos a esta pequeña población se le llamó rastrojo siendo una parte ciénego y en mayor área una laguna que comprendía desde el pie del panteón viejo (sur) llegando hasta Macash en el sitio llamado los "Munshos" donde los habitantes de esta época en ciertas partes de la laguna (partes altas) sembraban maíz en tiempos de verano porque en invierno se llenaba la laguna, siendo el tiempo propicio para cosechar, haciendo sus pequeñas canoas para sacar el maíz en costales y en buen estado.

 Según la narración de Pedro A. García Escalante sobre la historia de José Gálvez lo tituló ¿Mito o realidad? Nos dice lo siguiente: Cuando llego la gran serpiente tricéfala que avanzaba del sur, una de sus cabezas tomó la dirección al sinchado de Choctamalca. El Sinchi Walquishaua venció a la falange invasora en Yuquibamba; mientras las otras cabezas vencían al Apu Sinchi Anco Huaraca de Cashamalca en Cuntibamba, Huacraruco y Matara, la suerte estaba echada y Sinchi Walqui Shaua, en rasgo de audacia al caer la noche, robó los coris del palacio del Apu Sinchi, siendo perseguido por el feroz Llancar, al mando de uno de los ejércitos del inca, trabándose mortal combate en las orillas de la laguna Mishacocha.

 Viéndose vencido Walqui Shaua ordenó el retiro de sus fuerzas y por una cueva secreta de la laguna pasaron al otro lado de Atun Mayo (Marañón) dejando despoblado el territorio en donde hoy se ubica la provincia de Celendín, incluyendo el gran Huachinorco (Huacapampa).

 En 1533 tras la muerte de Atahualpa, las ñustas y Coris de palacio real huyeron a las punas orientales, amparadas por Titu Atahuchi y fracciones del ejército imperial destruido hasta las verdes y floridas pampas del valle de huachinorco: en donde lloraron amargamente la pérdida del imperio de la felicidad.

 A este lugar Rumiñahui y Titu Atauchi le llamaron Huaccac Pampa "La llanura del llanto" de donde se deriva el nombre de Huacapampa.

 Cuando los españoles y portugueses que poblaban la zona, por sugerencia de Martínez de Compañón, compraron del rey de España la hacienda de este suelo, encontraron pocos indígenas entre 1660 y 1802 se repobló con familias de origen español y portugués.

 Cuando la nueva población se elevó a la categoría de Villa, exceptuada de la jurisdicción de Cajamarca en 1802, Huacapampa fue anexo de Celendín y en 1862 de Lucmapampa. Al proclamarse la Independencia en 1821, esta jurisdicción tomó la categoría de caserío de Huacapampa, perteneciente a Celendín y en 1862 al crearse el distrito de Lucmapampa fue incorporado a éste.

 Cuando Celendín fue elevado a la categoría de provincias, siguió dependiendo de Lucmapampa hasta 1887, año en que el presidente Andrés Avelino Cáceres lo exaltó a la categoría de distrito de la provincia de Celendín, con el nombre de Huacapampa.

El distrito conservó su nombre hasta 1940 en que el presidente Manuel Prado le cambió de nombre por distrito de José Gálvez, con su capital Huacapampa, hasta hoy.

 En su narración don Pelayo Montoya Sánchez (Celendino) nos narra sobre la hacienda de San Isidro de Huauco, dándonos a conocer sobre el origen de nuestros pueblos y es como sigue:

 Esta hacienda fue administrada por un jesuita superior que, en el año de 1767 aparece el reverendo Fray Francisco de Huerta Gutiérrez.

El 27 de febrero de 1767 el Rey Carlos III soberano español expidió la real pragmática sanción, por la que ordenaba perseguir a los jesuitas en España y expulsarlos de América confiscándoles todos sus bienes.

 Ejercía por entonces el virreinato del Perú, donde Manuel Amat y Juniet a quien le tocó dar cumplimiento a dicha disposición, haciendo perseguir a los jesuitas de todo el territorio y logrando confiscar los bienes que dicha orden tenía, no sin dificultades, porque los miembros de la compañía de Jesús en el Perú, habían adquirido gran influencia y preponderancia por su fuerza espiritual y su talento puesto al servicio de la congregación.

 Enterado Fray Francisco de Huerta Gutiérrez, de tal disposición ya fin de evitar la confiscación de los bienes de la Compañía de Jesús en estas comarcas, no tuvo más recurso que ofrecerlos en venta. El indio Rodrigo Carhuacushma, compró estas tierras.

 Don Rodrigo, donó la hacienda Chaquil a don Juan Marín Manzanero que fue uno de Los subalternos del corregidor de entonces y gozaba de absoluta confianza del donante.

 Muerto Carhuacushma, sus herederos se dividieron las tierras denominadas: San Isidro, El Rastrojo y Huashapampa, hoy, Jorge Chávez, fue heredada por la familia de Juan Marín Manzanero, tierras que fueron fraccionadas, pasando a ser gran parte de estas comarcas de propiedad de la Virgen de Natividad, por donación que hizo don Juan Marín Manzanero, pero como había urgencia de atender las necesidades del pueblo, las autoridades municipales, presididas por don José Zavaleta, acordaron la venta de lotes de dichas tierras quedando libre Chaupipotrero, el Guayo, Brasil Mayo Choropampa, Atunyunga, Pampa Tunas, Potrero Nuevo y otros de menor importancia.

 El 1° de enero de 1694 después de la muerte de Marín Manzanero, el Juez Sánchez Carrascal dio posesión de la estancia de Santa Ana de Chaquil a Francisco, Thomas, Juan Joseph, Ana María, María Magdalena y Clara Marín, con su esposa Juana de Rojas Guzmán y sus hijos legítimos, siendo repartidos a su entera satisfacción.

Primeros personajes notables en los tres distritos:

 Huacapampa: Dionicio Zamora, Clemente Aliaga, Toribio Zamora, Manuel Díaz y Bartolome Escalante

 Huauco: Catalino Zegarra, Agustin Quevedo, Benito Marín, Pedro Pablo Reyna y Manuel R. Chávez.

 Lucmapampa: Fernando Abanto, Pedro Mariñas, Rufino Rodríguez, Pedro Chávez y Antonio Bazán. Juan Marín Manzanero (1637) Juana de Rojas Guzmán (esposa) español, casado, ella fue mestiza hija natural del capitán Juan de Rojas Guzmán, Juan Marín Manzanera nació en el año 1604. Fue residente en Guacapampa y Celendín, murió a la edad de 90 años.

 Por otro lado, se recopiló del Almanaque del Perú. 1973 - 74 en donde dice: Huacapampa (pampa sagrada) con (nuestra señora del Rosario) capital del distrito de José Gálvez, a 2,560 m.s.n.m con presión barométrica de 599 mbs al pie del cerro o loma alta Huashminorco, hermosa altiplanicie llevada al lienzo por Alfredo Rocha. Sus coordenadas geográficas son 6°55’ L.S. y 78° 07’55 L.W. con 58 Km2 de área total. Se habla de que en estas tierras existe fuego interno probablemente de la litosfera - casi sensible; nombre que tuvo hasta 1940, el actual distrito José Gálvez, cuyo cambio de topónimo se debe a iniciativa del entonces diputado por Celendín, don Clodomiro Chávez Mariñas.

 Huacapampa es epicentro de la antigua tribu de los huacapampas, que habitaban en tierras feraces y hermosas como una "Arcadia griega" a decir del citado Alfredo Rocha, gran celendinista. Hoy está ciudad vive prestigiada, entre otros motivos, por su pueblo que es singularmente blanco, sus mujeres muy bellas.

 En su plaza principal hay tantos limoneros y naranjas que se asegura, es la más perfumada del Perú.

 Tomado de la Revista Eco Sucrense Año X Numero 10, 2015.

jueves, 31 de enero de 2019

EL PENSAMIENTO SOCIAL DE LUIS ANTONIO ROJAS FAILOC (LARF)


Continuamos con el homenaje a los Marañones. Esta vez con un artículo de J. Horna, uno de los investigadores y estudiosos de los productos culturales de Celendín.

Escribe: Jorge Horna

Hace 47 años (el 1 de mayo de 1971) apareció en Celendín la inolvidable revista “Marañón”, publicación mensual que continuó más allá de los veinte números. El valor y méritos integrales de la misma merecen una reflexión aparte y que posteriormente será tratada en este medio.

En la sección informativa de Actualidad política internacional de “Marañón” puntualmente nos llegaban los artículos de Luis Antonio Rojas Failoc (LARF.), compactos comentarios que reflejaban horas de estudio y rígida investigación. Los problemas sociales de entonces eran su preocupación: la defensa de las decisiones soberanas de los sectores populares para labrar su destino; la exaltación justa de personalidades que estuvieron junto al pueblo en sus luchas; el enjuiciamiento crítico de instituciones mundiales o regionales (OEA, ONU, UNCTAD), cuyas actitudes alejadas del sentir popular, resultaban incongruentes por la serie de componendas con las potencias mundiales imperialistas.

LARF tenía fe en un porvenir mejor para la humanidad. Sociedades justas, libres, sin pobres ni excluidos, con derechos y necesidades elementales satisfechas para todos. Él mantuvo siempre en alto la esperanza de un mundo con hombres y mujeres realizados plenamente.

Es por eso que abordó desde una perspectiva social los asuntos de Vietnam que en 1973 logró su emancipación expulsando de su territorio al ejército norteamericano; celebró el establecimiento de relaciones diplomáticas del Perú con los países progresistas; expresó su admiración sincera por Ernesto Guevara el “Che” y la revolución cubana cuando Perú y Cuba en 1972 se vinculan también diplomáticamente. Allí están sus puntos de vista sobre el Grupo de los 77 y los países del Tercer Mundo, que enarbolaron banderas de liberación.

En las páginas de “Marañón” Antonio Rojas Failoc difundió sus palabras de aliento a los avances del Chile de Salvador Allende. Admiró la opción antifranquista  de Pablo Picasso, quien plasmó su arte para denunciar los abusos y atrocidades del dictador español.

Antonio Rojas Failoc no militó ni perteneció a ningún partido político, su identificación fue con las batallas cotidianas, las penurias y la esperanza de los pueblos. Lamentablemente falleció en 1991 en plena madurez y cuando más podía haber aportado con su palabra y su esclarecido pensamiento.



(En la caricatura elaborada por Jorge Chávez S. “Charro”: a la derecha Antonio Rojas F. junto a su entrañable amigo, el poeta Jorge Izquierdo)



Email: jornach@hotmail.com

miércoles, 24 de octubre de 2018

COMENTARIO: VISIÓN ARISTIDEANA



Jorge Horna *
El mes pasado (setiembre del 2018) se ha publicado el Nº 18 de la revista Visión Aristideana, vocero del Instituto de Educación Superior Pedagógico Público “Arístides Merino Merino” de Celendín.

De los 20 escritos que la componen, redactados por profesores de esta institución, la mayoría inciden sobre la ciencia pedagógica;  recogen las ideas y propuestas de autores que han estudiado diversos aspectos de esta rama del saber, las mismas que se encuentran profusamente en libros, revistas especializadas u otras fuentes bibliográficas.

Tres artículos que exponen experiencias en las que han intervenido los propios estudiantes de pedagogía a  través de elementales proyectos, suscitan alguna reflexión.

El extracurrículo en la educación docente, del profesor Máximo Bazán Vásquez, da a conocer actividades organizadas y participativas fuera del aula en deportes, danzas (Tinkuy: Encuentro); protección y preservación de la salud comunal; intervención en rituales religiosos católicos en el ámbito local.

Complejo arqueológico Kuélap, de Walter Zelada Zavaleta. Con la visita grupal de los alumnos de la especialidad de Ciencias Sociales. El artículo está referido a la revaloración de este sitio histórico que se inscribe en los orígenes de la cultura pre inca de Chachapoyas. Una guía para el acceso y desplazamiento turístico de los visitantes a este fabuloso y antiguo asiento fortificado.

¿Tenemos una cultura ecológica los celendinos?, escrito por el docente Dany Velásquez Sánchez. Expone la situación de deterioro del relleno sanitario del Guayao, mal ubicado y con su capacidad de depósito rebasado. También informa sobre la deficiente planta de tratamiento de aguas residuales que no cumplen su cometido. Ambas situaciones –nos alerta el autor- ponen en peligro la salud pública, consecuencia de una sucesiva mala administración municipal.

D. Vásquez Sánchez advierte que debemos “tomar conciencia en el cuidado de nuestra ciudad, su clima, su agua, su paisaje natural y cultural” y contribuir “al uso racional de nuestros recursos naturales”. Aquí debió incluir una opinión sobre la latente amenaza extractiva de minerales de la NewmontMining que acecha a Celendín en las alturas del caserío Conga y que afectará las tierras agrícolas, la ganadería, el agua de lagunas que son el origen de muchos ríos; en suma, el deterioro irreversible del medio ambiente.

Llama la atención y preocupa que contradiciendo la Misión de los futuros profesionales de la educación expresada en Visión Aristideana  (pag. 3) como “compromiso y responsabilidad socio-ambiental”, aparezca en la pag. 2 junto al editorial firmado por Ángel Fernando Aliaga Araujo, un agradecimiento al depredador proyecto Conga-Yanacocha por “su profunda identificación con la educación y cultura del pueblo celendino”.

Es temerario comprometer a toda una institución educativa, dando respaldo a una empresa transnacional que sólo desencadena conflictos sociales y daños a la naturaleza. Qué mensaje se está dando a los futuros maestros encargados de forjar en niños y adolescentes una auténtica conciencia medioambiental. 

Para cerrar este comentario, la revista en su edición 18 omitió invitar a los estudiantes de las diversas especialidades para que escriban y manifiesten  puntos de vista a través de crónicas, ensayos, resúmenes monográficos o ponencias, y otra preferencia literaria: cuento, dramaturgia, poesía.

Hay que reconocer que los editores de la revista han cuidado el uso ortográfico correcto y la buena diagramación (salvo la mutilación de un texto, pag. 5), atributos que debe mostrar toda publicación que respete a los lectores.
Carátula
Contracarátula 



*Jorge Horna. Profesor de Educación Primaria, egresado del Instituto Pedagógico de Celendín. Ha publicado una recopilación lexicológica con el título En los labios de Celendín; los poemarios Llueve a cántaros y Árbol de atisbos. Tiene en preparación un estudio sobre el panorama literario celendino, pronto a publicarse.

lunes, 3 de septiembre de 2018

LEÑOS ENCENDIDOS


 

Jorge Horna*

Las publicaciones y acontecimientos culturales en este año 2018 han mantenido viva la expectativa en el ambiente intelectual celendino.

El distrito de Sucre está marcando el rumbo que otras instituciones de la provincia deberían emular. En abril, Elmer Castillo Díaz publicó su libro Castillo de cuentos, relatos que inciden en mostrarnos la arcadia de su pueblo; con esta segunda entrega Elmer Castillo  ratifica su loable propósito de persistir en la labor narrativa.

En mayo, se realizó la 1ª Exposición de libros de autores celendinos y cajamarquinos que llevó el nombre de “Nazario Chávez Aliaga” para honrar la memoria de este prolífico escritor y periodista sucrense. El impulsor del evento fue el poeta y narrador, Gutenberg Aliaga Zegarra, con el apoyo de amigos que comparten estos afanes, entre ellos José Luis Aliaga Pereira; auguramos la continuación de esta iniciativa tan alturada y necesaria.

También este mes de mayo fue el epílogo del Concurso Huauco de Oro de poesía y cuento, labor desplegada con el diligente empeño de Elmer Castillo.

Los dos certámenes mencionados fueron auspiciados por la municipalidad distrital de Sucre. Los demás gobiernos locales deberían mirarse en este espejo.

También el sucrense Rodolfo Salazar presentó en el marco de las festividades patronales de San Isidro, el libro Imágenes del recuerdo. Además, la esperada aparición del Nº 27 de la revista anual El Labrador refresca el ánimo de sus ávidos lectores.

Por el centenario del nacimiento de Alfredo Rocha Zegarra y como homenaje a este ilustre personaje celendino, salió a luz con retraso –fue presentada el 25 de julio 2018- una revista conmemorativa con el auspicio del Gobierno Regional de Cajamarca. El valioso material y contenido que ofrece esta publicación debió estar distribuido con un mejor criterio; en la carátula se desaprovechó impregnar con colorida tonalidad una de las innumerables y hermosas acuarelas de Rocha; además se descuidó la diagramación y diseño gráfico. No hay ninguna referencia al equipo consultor primigenio presidido por Jorge Wilson Izquierdo y Manuel Sánchez Aliaga, diligentes artífices del acopio de los textos. La trascendencia de Alfredo Rocha merece un digno y respetuoso trato.

También en este mes de julio el sociólogo Tito Zegarra Marín ha presentado en Celendín su última entrega: Caxamarca y Chachapoyas. Nexos Sociohistóricos, producto de sus valiosas investigaciones realizadas in situ.

Acaban de aparecer dos libros importantes de autores celendinos: el poemario El tiempo de tus huellas en la arena de Daniel Santos Gil Jáuregui, y Memorias del corazón II de Elmer Nicolás Chávez Silva.

El rincón de los muertos, novela del autor celendino reconocido dentro y fuera del país, Alfredo Pita, se ha reeditado traducida al francés con el título de Ayacucho; la crítica europea está abordando el meollo de este libro que desvela los horrores del conflicto interno que padeció nuestro país en la década de los ochenta.

Manuel Guerra Velásquez, autor de ascendencia celendina va por su tercera obra, ha dado a conocer el libro de cuentos Fatum (del latín Destino) editado en Estados Unidos.

Esperamos que en lo que resta del año se enciendan muchos leños más para alumbrar nuestros sueños literarios y las reflexiones intelectuales.

Jorge Horna: Autor de dos poemarios y un compendio lexicográfico.


viernes, 14 de octubre de 2016

POESÍA 6

Jorge Horna

POESÍA        
(De Íntimo pan de agua)

6

Para vivir mañana
          bueno es apretujar las venas del amor
                                                 entre las manos,
las extraviadas sonrosadas perlas
de la nigua-nigua que aún habitan
                                   en los confines del alma
                         con la tenacidad de sobrevivir
                                          adheridas a la tierra

para vivir mañana
        bueno es volver los ojos
a los encendidos labios del lanche y los sirimbaches
     que conviven con todas las estaciones del silencio

para vivir mañana
        es bueno bueno es
recoger las fragancias
      de la anisquegua y de la chilca
que dan sabor en los hornos de tierra calcinada

                                         al pulso del pan de agua


sábado, 30 de abril de 2016

Difusión cultural: LOS CHOLOS

Amigos, hermanos, paisanos, compañeros de esperanza....

Compartimos el trabajo musical de LOS CHOLOS...














jueves, 7 de abril de 2016

RECITAL GALA LÍRICA EN CAJAMARCA 2016 GRUPO PAVAROTI

Recital lírico en Cajamarca en homenaje a Mamá - Sábado 07 de Mayo - 8:00 pm, C.C Ollanta - Promueve Lideres del Saber.




jueves, 3 de marzo de 2016

CONCURSO NACIONAL DE CUENTO Y POESÍA: "HUAUCO DE ORO"


BASES
I. FINALIDAD
Las presentes bases tienen la finalidad de establecer los criterios que regirán el I Concurso Nacional de cuento y Poesía “Huauco de Oro”, organizado por la Asociación Cultural “Letras Huauqueñas” y la Municipalidad Distrital de Sucre, provincia de Celendín, departamento de Cajamarca.
II. DE LOS OBJETIVOS:
1. Cultivar, desarrollar y mantener la creación literaria en sus manifestaciones de Prosa y Verso.
2. Buscar nuevos valores dentro de la composición literaria, así como incentivar en la juventud estudiosa y ciudadanos en general su participación en actos culturales y el interés por la cultura en general.
3. Promover en nuestro ámbito provincial la ejecución de eventos relacionados con el arte y la cultura de nuestro medio.
III. DE LAS INSCRIPCIONES:
1. Pueden participar en este certamen todas las personas aficionadas a escribir en Prosa o Verso, residentes en el país o fuera de él. Mayores de 16 años.
2. Los trabajos se presentarán en lengua castellana, y, han de ser originales e inéditos.
3. El tema y forma serán libres. Los relatos y poemas que se presenten no deben haber concursado en otros certámenes, o, publicados en ningún formato (incluido internet)
4. El concursante garantizará mediante Declaración Jurada, que su texto es inédito y original.
5. Los cuentos y poemas se presentarán a una cara, tamaño DINA-4, conteniendo cada página entre 25 a 30 líneas en letra Arial, tamaño 12 e interlineado de 1,5 líneas. Todas las páginas deben estar numeradas, a excepción de la portada.
6. Los trabajos se presentarán con seudónimo y título de la obra, escrito con claridad el nombre y apellidos del autor; así como, su dirección completa y número de teléfono, fotocopia del DNI. Figurará de forma relevante I Concurso Nacional de Cuento y Poesía “Huauco de Oro” y el título del relato.
7. La extensión de los cuentos no tendrán más de mil (1,000) palabras y no menos de novecientos (900). Los poemas tendrán como máximo quinientos versos (500) y como mínimo cuatrocientos cincuenta (450).
8. La fecha límite de recepción de los trabajos en Prosa y Verso será el 08 de abril del 2016.
IV. DEL JURADO:
1. Para la etapa de selección, el Jurado estará integrado por tres destacados escritores de la Provincia de Celendín, invitados para tal fin, seleccionando seis de los mejores trabajos en cuentos y seis en verso.
2. Para la etapa final, el jurado estará integrado por tres destacados escritores y críticos literarios del Departamento de Cajamarca, seleccionando al Primer y Segundo Puesto en Prosa y Verso.
3. El jurado tendrá la facultad de interpretar las Bases y/o declarar desierto el Premio siendo la decisión inapelable.
V. DE LOS PREMIOS
1. LOS PREMIOS ESTARÁN DE ACORDE AL EVENTO Y SE ENTREGARÁN EN UN ACTO CONMEMORATIVO EL DÍA 13 DE MAYO DEL 2016, EN EL Local del Barrio Minopampa a las 6 pm.
Los primeros puestos en Cuento y Poesía, recibirán un monto considerable, otorgado por la Municipalidad Distrital de Sucre, y, los segundos Puestos en Cuento y Poesía, recibirán un moderno equipo de computación, donados por los amantes de las letras universales.
2. La presentación de obras a este concurso supone por parte de los autores la aceptación de las presentes bases.
Sucre, Febrero 2016
La Comisión Organizadora

Inscripciones abiertas los interesados enviar sus trabajos al siguiente correo: (letrashuauquenas@gmail.com)






lunes, 18 de enero de 2016

Difusión Cultural: I CONCURSO NACIONAL DE CUENTOS Y POESÍA "HUAUCO DE ORO"

Hace buen tiempo, con un “Viejo” amigo, queríamos hacer realidad un sueño guardado y, que nuestros vecinos josegalvinos ya lo habían convertido en realidad. “…ahora está Wilson, al Cabezón le gusta la cultura, proponle del evento…”, “…pero a la gente no le gusta, más que fijo que van decir, “gastan plata en huevadas en vez de hacer el frontis del cementerio”, y eso lo sabes tú más que yo, Colorao”, “…tú estás ahí, lo ves, conversas con él, son vecinos y además, Wilson es un hombre que se puede conversar…si te dice que no, pues caballeros, no pierdes nada…”.

Cierto, tendrías que ser muy obtuso o demasiado introvertido, el “Cabezón”, como sus amigos le dicen y creo serlo, me escuchó y me dijo. “Claro Negro, en reunión de Consejo lo voy a plantear y te doy la respuesta, estoy interesado en esos temas para nuestra festividad patronal…”. La idea convenció a la mayoría de concejales y dieron el “Visto Bueno” y con acuerdo Nº 0391-2015, nos autorizan: Organizar y coordinar.

Para organizar este evento, que tendrá por nombre “I Concurso Nacional de Cuentos y Poesía: Huauco de Oro”, tuvimos la necesidad de crear una Asociación ligada con la literatura huauqueña: Nazario Chávez, Clodomiro Chávez, Monja Zelada, Gregorio Díaz, SACHAMA (Máximo Chávez Sánchez), Alfredo Rocha Zegarra, Onesimo Silva…etc. Desde hace dos días se creó la Asociación Cultural “Letras Huauqueñas” formada por todos aquellos que alguna vez escucharon de ese sueño y espero, no sólo de ellos, las sugerencias del caso. Sobre todo el apoyo en la difusión.

Este sábado se debe estar finiquitando los primeros detalles: invitaciones a los, dos, jurados, el primero por tres amantes y escritores de la zona (Celendín y José Gálvez), como primer filtro, el segundo por cinco intelectuales de Cajamarca. Se abstiene nuestro buen amigo Gutenberg, por motivos obvios. Al joven poeta Juvenal Vilela le solicité que me alcanzara las bases que se tomaron en cuenta en el Concurso “Gaviota de Plata” en José Gálvez, teniéndose en cuenta, “…los trabajos serán presentados por escritores que no tengan publicaciones escritas”. La imagen representativa del “Huauco de Oro” está encargada al artista plástico, Abdón Díaz Chávez (genial creador de los Momos de nuestros carnavales). En los premios, la Municipalidad estará entregando el Primer premio (Cuento y Poesía) que consta: económico, “Huauco de Oro” y la impresión de los cuentos y poemas ganadores (500). El Segundo puesto, Cuento y Poesía, dos maquinas de última generación (dos amantes de la cultura me ofrecieron hace un tiempo si se hacía realidad) y la impresión de sus trabajos.

Un punto aparte, nuestro inquieto amigo Enrique Horna Zegarra, por sus propias inquietudes, ha invitado al laureado escritor Jorge Díaz Herrera y al Editor de Culturas del diario La República, Pedro Escribano, para ciertas actividades culturales en nuestro pueblo en mayo. Hablé con nuestro “Chato” Quique y está de acuerdo para que las dos actividades vayan de la mano, mañana viernes me está confirmando. Desde acá mis felicitaciones y parabienes, Quique.

Hasta el sábado.

Wito…


Tomado de http://huauco.blogspot.pe/

martes, 13 de octubre de 2015

LA IMPORTANCIA DE LA MUJER EN LA LITERATURA HISPANOAMERICANA


Por. Herbert Reina Zegarra.

La mujer ha jugado y seguirá siendo una pieza clave en la literatura latinoamericana, de todos los tiempos. Es muy piado, unas veces como una mujer seducida. Otras tratadas como hetairas y en una mínima proporción como podadoras de grandes verdades históricas o sociales, o combatiendo mano a mano en las guerrillas para salvar a su pueblo de una sangrienta tiranía.
Clorinda Matto de Turner

Sino permítame, en todo momento, evocar la figura Manuelita Sáenz, quien valerosamente salvó la vida de Simón Bolívar en Guayaquil. Q también Las Tres etcéteras de Bolívar narradas magistralmente por don Ricardo Palma. La misma poesía amorosa y arrebatada escrita por Mariano Melgar y Carlos Augusto Salaverry: Acuérdate de mí. Los problemas de impotencia sexual que padece el personaje del Hechizo de Tomayquichua, de Enrique López Albújar. Las mujeres que son amadas en la clandestinidad de la vida, tanto en Los Perros Hambrientos como en La Serpiente de Oro de nuestro inmortal Ciro Alegría. El ultraje y violencia sexual; que sufre Justina, en el cuento titulado Warma Kuyay y la miserable vida que lleva la Opa en el internado de Abancay, en Los Ríos Profundos, de José María Arguedas. Las travesuras sexuales de un joven barranquino, en La Casa de Cartón, de Martín Adán. Las inolvidables peleas callejeras de los jóvenes limeños, en la novela Barrio de Broncas, de José Antonio Bravo, que no sólo son por el balompié sino por el amor de una chica del barrio. Los personajes femeninos que son explotados sexual y económicamente, No una sino muchas muertes, de Enrique Congrains. La degradación sexual que experimentan los personajes de clase media, hombres y mujeres. Así como la corrupción política de las altas esferas del poder económico en nuestro país, en Octubre no hay milagros, de Oswaldo Reynoso.

Algo muy similar sucede, pero en menor escala en la novela Cambio de Guardia, de Julio Ramón Ribeyro, cuando nos refiere la vida de las prostitutas, las cuales son frecuentadas por los hombres de la dictadura militar de Manuel Apolinar Odría. El laberíntico mundo de las empleadas domésticas que cuidan a un niño de alta burguesía limeña, llamado Julius, Wilma que termina siendo una prostituta en un barrio citadino, en la novela Un Mundo para Julius, de Alfredo. Bryce Echenique. Las mujeres que son acosadas sexualmente por el cacique de Comala, esa extraordinaria novela del mexicano Juan Rulfo, titulada Pedro Páramo. También otra obra clásica de nuestro continente Doña Bárbara, de Rómulo Gallegos, donde el personaje femenino es el eje central de todo el corpus novelístico. El truncado idilio amoroso que sostienen Efraín y María, en la novela inolvidable de Jorge Isaac. Un sitial muy especial ocupa la novelística de nuestro premio nobel de literatura, Mario Vargas Liosa, que en su novela Pantaleón y las visitadoras, donde los soldados para custodiar las riberas de nuestras fronteras, tienen que ser trasladados en el buque de la armada peruana llamada, enigmáticamente, Eva donde, las denominadas visitadoras fueron contratadas para salvar a los soldados de su soledad y de su libido exacerbada. O de parejas que vivían en concubinato, sin el beneficio del matrimonio. Este tipo de ejemplos, abundan en nuestra literatura, verbigracia en La Casa Verde y en la Conversación en la Catedral, de Mario Vargas Liosa. Hasta se dice, en numerosas conferencias nacionales e internacionales, que Úrsula Iguarán, un personaje central de Cien Años de Soledad, de García Márquez, está considerada como un paradigma de la mujer iberoamericana.

Sin embargo; considero muy oportuno, en un balance, muy provisional del caso, citar a las escritoras más representativas de la literatura hispanoamericana como: Sor Juana Inés de la Cruz. México (1651-1695). Nos legó: Los empeños de una casa y Amor es más laberinto. A Clorinda Matto de Turner. Perú (1852-1909). Obras. Aves sin Nido. A Gabriela Mistral. Chile (1889- 1957). Premio Nobel de literatura (1945). Entre sus obras más destacadas tenemos: Desolación y Ternura. Alfonsina Storni. (1892-1938). Entre sus obras más sobresalientes: Inquietud del rosal y Mundos de siete pozos. A María Luisa Bombai. Chile (1910) tinieblas. Blanca Varela. Perú (1926 -2009). Sus obras: Este puerto existe y Valses y otras falsas confesiones. Isabel Allende. Chile (1942- ?). Entre sus obras destacan: La casa de los espíritus y De amor y de sombras. Gioconda Belli. Nicaragua (1948 —?). Obras: La mujer habitada y Sobre la grama. Laura Esquivel. México ( 1950-?). Mencionaremos sus obras más importantes: Como agua para chocolate y La ley del amor. A Marcela Serrano. Chile (1951- ?). Entre sus obras tenemos: Nosotras que nos queremos tanto y El albergue 'de las mujeres tristes.

Finalmente, desearía hacer algunas reflexiones en torno a la mujer que se ha tenido en la Edad Media, en la Edad Contemporánea y Moderna. Para saber, reamente, si ha seguido una larga evolución en su papel primordial de ser el eje de nuestra sociedad. Así por ejemplo, en la Edad Media, la mujer estaba destinada, exclusivamente, a las tareas domésticas y a la procreación de sus hijos, pero se le dejaba cierta identidad propia. En las clases pudientes de la aristocracia europea y latinoamericana, la mujer estaba encaminada al matrimonio o la vida conventual; mientras que en la clase media, podía casarse o convertirse, desde luego, en una cortesana.

Así tenemos que el personaje femenino llamada Teresa, de la novela La ciudad y los perros, de Mario V. Llosa, representa este amor cortesano, como en el período medioeval. Algo parecido sucede con la novela de Fernando de Rojas, La Celestina, donde Melibea simboliza, en todo momento, el ideal de belleza; mientras que la Celestina, representa la mujer vieja y fea.

Sin embargo, fue Christine de Pizan, la primera mujer que pudo ganarse la vida como escritora, nada menos y nada más que en el año de 1500, con su obra Livre des trois virtus (1405), la cual se constituyó en la defensora de la mujer.

En última instancia, decimos que en la Edad Moderna, la idea que se tiene sobre la mujer sigue siendo un tema de controversia y disputa. Así, por ejemplo, Eva Figes señala que Jean J. Rousseau pensaba que la mujer debía ser educada para el placer del hombre y que su papel fundamental era el de ser madre. Por su parte, Honorato de Balzac sostenía que "la mujer era un anexo del hombre". Federico Nietzsche, el gran pensador alemán, decía "El hombre ha sido entrenado para la lucha, y la mujer educada para el recreo del guerrero; todo lo demás es desatino". Mientras que Segismundo Freud, padre del psicoanálisis, "relegaba a un segundo plano a la mujer". El gran filósofo español Ortega y Gasset, defensor de la filosofía vitalista, decía, entre otras cosas que mujer se "reduce a una imagen o símbolo". Diderot, adelantándose a su época, sostenía que “la mujer es un ser humano igual que el hombre”. Y John Stuart Mill, no sólo dijo "que la mujer es igual hombre", sino que tenía derecho al sufragio universal.

De la revista El Labrador, mayo 2014



viernes, 14 de agosto de 2015

Difusión cultural: COMENTARIO


Desde su condición de mujer, Socorro Barrantes asume una perspectiva poética que es oración alzada, contestataria; se instala en diversos espacios donde sus congéneres abrieron caminos de plena libertad para cumplir su ineludible y auténtico destino. Íntimos universos sin disfraces o maquillajes, surgidos del arte musical, pictórico o de la praxis del bien social, arduo trabajo en pos de la realización personal.

Personajes femeninos de todos los tiempos, cuyo trayecto visible es brío, resolución. Hay en el poemario referencias a más de una treintena de ellas (Eva, Magdala, Khalo. Piaf,  Dunkan, Parra, Curie, Bastidas, Rostworowski...). No elude a las mujeres de su entorno cercano que nos prodigan la dulzura de los trajines más modestos “como una semilla extensa y luminosa”: lavanderas, labriegas, parteras, Cecilias.

Su propio e individual cantar es un ovillo de fina hebra sensual, con la que borda la senda que roza el origen de la naturaleza del amor. Socorro eleva su tono celebratorio en el temblor de sus sentires “sin medir los riesgos de la libertad”.

Este libro despertará la expectativa de quienes tienen larga data de la persistente labor cultural y social que la poeta realiza en su tierra natal. En él anuncia, con su genuina palabra, devenires opuestos a la realidad dominante, reafirma sus dotes de profundo sentimiento humano; es la mano amiga, compañera, hermana que coadyuva  a forjar las esperanzas de los pueblos ávidos de limpios y nuevos horizontes.

En un texto de corte literario se busca como complemento de lo expresado, la alquimia del leguaje; en ese sentido, Socorro Barrantes Zurita da brillo a sus palabras esenciales para vestir la exquisitez de su imaginación creadora. En sus versos y en su prosa, que aquí aparecen, está la consolidación de su talento de poeta.

No más, pero tampoco menos.

Jorge Horna

Lima, junio del 2015

viernes, 13 de marzo de 2015

Presentación de libro: LYRCAY Y OTROS CUENTOS

Por Witoto (Elmer Castillo Días)

El primer libro es una especie de revolución. Pareciera que el tiempo se acelerará y en realidad no sabemos ¿qué hacer? Mi buen amigo Josheritas, a quien le tengo un gran respeto en sus opiniones y en su sana bohemia, le pregunté el anteaño pasado, que qué le había parecido el libro que publicó un amigo en común. “Mira Negro, a muchos les puede parecer mal, que le falta esto, que su gramática es pésima, tiene fallas de redacción y ni qué hablar de su ortografía…allá los entendidos. Pero uno lo aprecia porque es paisano, familia y nos da mucho gusto que alguien de nuestra tierra, publique su obra, sus pensamientos…algo quiere decirnos y está muy bien…ojalá todos los años haya paisanos que publiquen sus obras…y no sólo de Sucre, de nuestras comunidades, de Huacapampa, Lucmapampa…alguna autoridad debe incentivar a los jóvenes y a todo el que quiera escribir…ya nadie en el pueblo lee Negro, menos escribe…”. Más claro que el agua no pueden haber sido sus palabras.

Y seguramente que sí, hay una y mil fallas en lo que hacemos, sin duda, es inevitable. A veces pensamos que ya somos lo máximo y en realidad, no estamos ni en pañales, andamos muy lejos de “escribir mal”. Pero si tenemos esa una y mil fallas, con el tiempo irán disminuyendo. Como todo lo que se hace en esta vida, todos los comienzos son desastrosos. Hay que tener coraje para transitar en este mundo lleno de letras, hay golpes bajos que debilitan el entusiasmo. Si leemos nuestros primeros “intentos” de sacarle halitos de vida a nuestros primeros escritos, sonreímos pensando, “¡Dios!, tan mal comencé”, pero los queremos, son nuestros. No nos queda otra que ser consecuentes, seguir bregando contra corriente. Obstáculos hay en cualquier oficio.

A mis familiares y amigos quiero presentarles mi primera aventura, otros le dicen, tu “primer hijo literario”. “Lircay y otros cuentos”. Fue presentado por el Ministerio de Cultura de Cajamarca el sábado 9 de marzo, en el Complejo Monumental de Belén, en la sala Kasuo Terada, participaron: Gutemberg Aliaga Zegarra, Elfer Miranda Valdivia, William Guillén Padilla, a las 7 y 30 de la noche y el Marco musical a cargo de Pako Sarmiento y Luis Llanos. La noche estuvo acompañada por mis familiares más cercanos, paisanos huauqueños, amigos de Cajamarca….poetas y bohemia. Gracias a cada uno de ellos.

Tomado de "Huauco"

miércoles, 4 de marzo de 2015

Izamolles


Una mala jugada
              del viento
entornó el camino
hacia el gran jardín
de Cusichán y Chaquil
Por eso perdí los estribos
                           del amor

Entonces
abordé el tren del insomnio,
desde ese paraíso
invoqué un beso extraviado
en las altas horas de la noche
                     y de la escarcha

Huésped en las ramas
de las ebrias copas
esperando la vuelta del alba
Nunca pude reconciliarme
con el pulso del día

Así, estoico toda una vida
las señales tuyas en la lejanía
los molles izados hasta las techumbres
me rescataron de la locura.


Jorge Horna. Celendín 1949. Poemarios:
Árbol de atisbos, Llueve a cántaros. Colabora
con artículos en diversos medios virtuales
e impresos de la región Cajamarca.

Vista panorámica de Chaquil

jueves, 12 de febrero de 2015

Comentario: INTERLINGÜISMO CELENDÍN.


Hace una década, de visita en Celendín, tuve una amena conversación con Jorge Wilson Izquierdo en el amplio patio de su casa  del barrio El Cumbe. Aquella vez devino el diálogo hacia la referencia de las palabras que no siendo del idioma castellano, son usadas –o lo fueron- por la población celendina, que además de su musicalidad tienen un significado esencial como componente de nuestra identidad local.

Este 2015 sale a luz Interlingüismo Celendín (Martínez Compañón Editores) libro en el que Jorge Wilson acopia un sinnúmero de palabras que definitivamente tienen un sustrato quechua o sus variantes. De este modo el autor incrementa una valiosa información que en nuestro medio tiene precedentes.

Me refiero al libro Glosario shilico (1998) de Arquímedes Chávez Sánchez; el trabajo monográfico Hacia un diccionario de celendinismos (1970) presentado por Delia Tirado Llaja para obtener el título de profesora; referencias aisladas sobre el tema publicadas en las revistas Jelij y Trotamundos; y un modesto trabajo de quien escribe esta nota publicado el año 2004: En los labios de Celendín. Voces, sonidos, vocablos.

No debemos pasar por alto el uso de este léxico, que va en extinción, empleado por varios poetas: Julio Garrido (Ver el hermoso poemario Vida de pueblo. 1940), Marcial Silva Pinedo (Léase el poema Chirapa) y otros no menos destacados.

Jorge Wilson Izquierdo, cultor de las labores literarias, no ha escatimado esfuerzos para recordarnos que pese a los aires globalizantes, aún estamos a tiempo de reafirmarnos en nuestra tradición lingüística, cuya responsabilidad social recae, hoy más que nunca, en los maestros y maestras de nuestra provincia. JWI ha hecho un alto en su quehacer poético para guajear (llamar a grandes voces) en lo profundo de nuestra memoria colectiva y luego arrekuka (insiste, machaca) para que dejuro (de seguro) con firmeza defendamos nuestro patrimonio cultural inmaterial y también a la tierras, manantiales, humedales, es decir la vida apacible y salubre de muchas comunidades campesinas del caserío Conga (paso o cuello en el camino. Loma) ante la voracidad y codicia de la Newmont Mining.

Jorge Horna

Lima, febrero 2015

lunes, 15 de diciembre de 2014

Letras. PERSISTENCIA EN EL CULTIVO DE LA PALABRA


Jorge Horna
La más reciente producción escrita por celendinos:

Más acá del silencio, novela breve de José Nazario  Pereira Abanto (El Granero, Sucre 1950) cuyos personajes surgen del entorno familiar que el autor vivió en su comunidad rural y campesina. Este  libro es una historia en la que los acontecimientos espontáneos se entrecruzan con las habilidades y destrezas de los habitantes de El Granero en la cotidianeidad por la sobrevivencia. La esencialidad de la figura paterna es el definitivo alter ego del narrador.

Niveles de sombra (2014. Insólita y personal edición del autor) es otra novela no extensa de Jorge Wilson Izquierdo Cachay (Celendín 1940).

Argumento: los artesanos del barrio El Cumbe que dan el toque final a los sombreros de paja toquilla elaborados por sacrificadas mujeres del pueblo;  los viajes de aquellos para comercializar los referidos productos por apartados lugares de las serranías del norte del país (Ancash, La Libertad, Cajamarca) y el acecho de los asaltantes de caminos. La astucia de los cumbeños para sortear los peligros y la violencia que en muchos casos se impone para proteger la propia vida.

Río de ausencias, tercer poemario de Vidal Villanueva Chávez (Sorochuco 1945). Un torrente de nostalgias y sentimientos múltiples alrededor de la vida del hijo que se fue. “Reflexiones sobre la fragilidad y fugacidad del ser y los grandes vacíos en la vida del hombre a lo largo de su atribulada existencia, cuyo soporte espiritual son el amor y la amistad en sus diversas manifestaciones”, consta en la contratapa del libro.

El Rincón de los muertos (Textual. Lima 2014) de Alfredo Pita (Celendín 1948). El contenido de esta novela no rehúye al análisis testimonial de lo que sucedió durante la guerra interna más reciente que sucedió en el Perú. Vorágine de hechos sangrientos y bárbaros desde los dos flancos: los miembros del grupo armado Sendero Luminoso y una aberrante respuesta de las fuerzas policiales y militares que los enfrentaron. La historia patria acogerá este libro que relata las experiencias vividas por el autor en Ayacucho durante el desempeño de su labor periodística.

Con el romántico título de Fulgor celendino está circulando el número dos de esta revista dirigida por Nelson Mego Zárate, lo acompaña Ricardo Sánchez Cabanillas. De este último el artículo “Celendín (1596 – 1662)” con datos extraídos de los archivos documentales sobre la usurpación y despojo de sus tierras a las ancestrales comunidades campesinas. Hubiese sido acertado la mención de las fuentes consultadas.
Además, los homenajes a los extintos profesores Américo Zegarra y César Chávez Tejada, cantante y caricaturista, respectivamente. El pintor Humberto Muñoz Díaz radicado en Lima e hijo de uno de los pioneros del  arte pictórico, concede una exquisita entrevista.

También una extensa historia de apego a la fiesta de toros de lidia en Celendín; un tema que en tiempos actuales ha entrado a un serio debate  que desde otra óptica se cuestiona y critica.

He recibido desde Cajamarca gracias a la benevolencia de la escritora Socorro Barrantes Zurita, dos libros importantes. La prosa de los cajamarquinos (Martínez Compañón. Cajamarca 2012) del profesor universitario Luzmán Salas. Un texto de 513 páginas que acopia la narrativa de autores de todas las provincias de la región. De los celendinos hay interesantes reseñas y estudios introductorios a la prosa (cuento y/o novela) de quienes pertenecen a la tradición literaria local: Alfonso Paláez, Nazario Chávez, Julio Garrido, Armando Bazán.

Los escritores contemporáneos que han dado brillo a las letras celendinas: Jorge Díaz Herrera, Alfredo Pita, Gregorio Díaz Izquierdo, Jorge Wilson Izquierdo, Manuel Sánchez  Aliaga, Gutenberg  Aliaga Zegarra. En este rubro debió tomarse en cuenta a otros autores, como por ejemplo a José  Aliaga Pereira, Jorge Chávez Silva, Jorge Novoa Abanto, Máximo Chávez Sánchez y otros.

El otro libro: La poesía en el periodismo cajamarquino 1990 – 1955 (publicado en Cajamarca en el 2013) de Carlos León Chávez y Evelio Gaitán Pajares. Una exhaustiva investigación sobre poetas del departamento  que alcanzaron sus textos a los periódicos de la referida época. Una gama de sorprendentes poemas de David Sánchez Infante (Semanario El Ferrocarril), T H Chávez Velásquez, Vicenta Bazán de Araujo, Julio Garrido (Diario El Cumbe); Nazario Chávez (Diario El Obrero y diario El Perú) e Irene Pereyra de Vásquez (Diario El Sol).

Lima, diciembre 2014


viernes, 3 de octubre de 2014

Escenario: CONTRA QUIENES COMPETIRÁN NUESTROS HIJOS Y/O NIETOS

Conoce el nuevo sistema educativo que se está experimentando en Japón.  Es tan revolucionario, que forma a los niños como “Ciudadanos del mundo”, no como japoneses.
Te sorprenderá...  

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Colaboración: Jorge Horna.
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miércoles, 24 de septiembre de 2014

LOS SANTOS LIMEÑOS


Por Aurelio Miroquesada S.

El favor de Dios era también indicio de "lo mucho que había de ser servido y glorificado su santo nombre en esta cristianísima ciudad" —escribe el mismo ilustre jesuita—. Y en efecto, desde el primer siglo de vida de Lima brotaron místicas flores de santidad, que hicieron alternar su fino aroma con el perfume intenso de los jardines y las huertas. A la austeridad de los conventos se añadieron así estas galas valiosas y divinas, que hicieron que la ciudad no fuera sólo centro de Virreinato y capital religiosa y política, sino que se convirtiera en un retablo donde lucieran sus virtudes Santos criollos o españoles, pero de carne y hueso.

De España llegó Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo, segundo Arzobispo de Lima, organizador y misionero, pródigo de limosnas y "celosísimo del bien espiritual de sus ovejas". De España vino también San Francisco Solano, evangelizador andariego y vibrante, que ha dejado tantas huellas ilustres en Lima, como las marcó en otras partes de América. Pera además en Lima surgieron temperamentos suaves, consagrados al culto de Dios y a la ternura, que, como un eco de los Reyes Magos que bautizaron el destino de Lima, supieron también unir en un mismo anhelo las tres razas: la criolla Isabel Flores y Oliva, Santa Rosa de Lima; el mulato Fray Martín de Porres; y el indígena nacido en Chiclayo, pero avecindado en Lima, Nicolás de Dios Ayllón.

De tales figuras religiosas, la más depurada y más poética es la de la delicada Santa Rosa. Lírica voz de santidad, numen propicio y permanente de la ciudad que la vio nacer y que la contempló ascender a la gloria, la leyenda nos cuenta que un día hizo llover rosas sobre Lima y otro día detuvo con sus rezos una amenazadora incursión de los piratas. Por eso los limeños la miran como un símbolo de gracia, de leve sonrisa y de cariño; y aunque se sabe que se desgarraba las carnes con cilicios, que se incrustaba clavos en las sienes y se encerraba en una celda obscura, prefieren imaginarla siempre fina, derramando ternuras y armonía, y aromando como una rosa auténtica que —con las palabras de Luis Fernán Cisneros— floreció en el jardín de Lima hace tres siglos,

y llena de perfume florece todavía...

Santa Rosa no tiene el drama íntimo ni la fuerza constante de una Santa Teresa de Jesús. No es en realidad, quizá, una mística, en el sentido de proceso mental, de adiestramiento del alma y la materia para vencer las clásicas etapas de la purificación, la iluminación y la fusión intensa y completa con Dios. En ella no hay aliento de vendaval, sino caricia suave y serena de brisa. Si dialoga con Cristo, no es ante una efigie amoratada y con llagas sangrantes, sino con Cristo Niño. Sus milagros son así bonancibles: un día siembra en su huerto plantas de romero, que crecen solas en forma de cruz; unas noches, su rostro sonriente se ilumina; otra vez alecciona a los mosquitos, que por ella ponen en paz sus aguijones y zumban santamente en alabanza del Señor.

Por eso también, cuando compone poesías, no alcanza un fervor de creación ni llega al ambiente ultraterreno de las canciones de San Juan de la Cruz. Lo que hace es suavizar y endulzar lo sabido. Y así como vuelve a lo divino una lejana canción amorosa:

(Las doce han dado,
mi Jesús no viene,
¿quién será la dichosa
que lo entretiene?)

En otra ocasión, jugando elegantemente con su nombre, vierte a su modo una copla andaluza en homenaje del Guadalquivir:

¡Ay, Jesús de mi alma
qué bien pareces
entre "flores" y "rosas"
y "olivas" verdes!

De la misma pureza, y del mismo sentido lírico y menudo, es el mulato Fray Martín de Porres. Hermano reducido y menor del Poverello, en él no hay tampoco ímpetus dramáticos, arrestos de novela de aventuras, pasión intensa y viva como en un libro de caballería a lo divino. En él todo es suave y apacible; frescura de huerto o de jardín, lírica sombra de garúa limeña. Sus atributos no son por eso una cruz, un corazón sangrante, o una iglesia en la mano como los Santos fundadores de órdenes. Al mulato Martín (Martín se le seguirá diciendo siempre, con deliciosa familiaridad, aunque se le haya llevado a los altares) sólo se le pinta con tres símbolos leves: con frascos de remedios, como enfermero; con una escobita, como humilde servidor del convento; y con un gato, un perro y un ratón, por su prodigio más raro y más sonado:

y comieron en un plato
perro, pericote y gato.

Amigo de los animales, enfermero y portero del convento, religioso que barre celdas y que toca campanas, Martín de Porres será siempre uno de los nombres tutelares de Lima; y en Malambo y en Santo Domingo, en Limatambo o en la Recoleta, en la iglesia de Nuestra Señora de la Cabeza o en el Puente, entre los libros de Santo Domingo que por él dejaron de comer los ratones, o en los olivos del nuevo barrio residencial de San Isidro, que son retoños de los troncos plantados por él, se le seguirá mirando siempre con su corazón iluminado; mulato de alma blanca, a quien, como en el verso de Clemente Althaus, puede decírsele:

En vano, gran Martín, la noche fría
vistió tu rostro con su sombra obscura;
más que la nieve era tu alma pura
y más clara que el Sol de mediodía...


Del libro Lima, Tierra y Mar.
 

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