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martes, 22 de octubre de 2019

Rumbos Andinos CELENDÍN - RIOJA: NEXOS COMERCIALES *



Tito Zegarra Marín.
Poco se sabe de las relaciones comerciales que se dieron entre Celendín y la provincia de Rioja (San Martín) desde fines del siglo XIX hasta mediados del siglo pasado y en menor medida, a posteriori. El sombrero (del cual solo hay hipótesis sobre su origen) y la paja bombonaje, fueron los productos que movieron esa actividad económica.

   Esta actividad se inicia cuando algunos viajeros celendinos se percatan que en la ciudad de Rioja utilizaban el sombrero de paja y que la fibra vegetal para su confección crecía en su extenso valle. Llevan dicha fibra a Celendín, donde muchas familias lo requerían pues ya habían aprendido el arte del tejido, probablemente por influencia ecuatoriana. Al tenerla, comenzaron a manejarla, a producir el sombrero y a comprar dicha paja cada vez más. A partir de allí, se generan importantes nexos comerciales entre ambas provincias, cuya paja bombonaje, mal llamada toquilla en nuestro medio, fue transportada mediante el activo sistema del arrieraje.

 Sobre esa actividad comercial, don Casimiro Campos Vásquez, un bambamarquino de 96 años radicado en Rioja y dedicado toda su vida al negocio de sombreros (a quien entrevistamos el 18-09-2019), recuerda que muchos celendinos venían a comprar paja e incluso sombreros y hace memoria de Antenor Izquierdo, Víctor Sánchez y Gerardo Gil de Celendín y Pelayo Rojas de Sucre. "Yo mismo he recorrido muchas provincias vendiendo sombreros y he tenido que comprar en Celendín porque había mucha demanda", subraya.

   Claro que en esos tiempos el sombrero era realmente valorado: formaba parte casi obligada del atuendo diario de familias del campo y la ciudad, servía para que hombres y mujeres ocasionalmente se protejan del sol y lluvia, y era usado con mucho agrado y corrección, orgullosos de ponerse una prenda creada por ellos. No por algo llegó a convertirse en símbolo que identificaba a sus pueblos.

   Rioja, actualmente es una ciudad cosmopolita, acogedora y simpática, pero al igual que otras ciudades ya casi no usa el sombrero. Son pocas las mujeres que se dedican a ese oficio, muy pocas familias (12) preparan manojos de paja para vender a los celendinos y son contados los centros artesanales de esa línea. Aun así, Rioja, se denomina “Ciudad de los Sombreros”. Celendín, sigue trayendo de dicha provincia la paja bombonaje para ser trenzada por más de mil familias de condición modesta. El sombrero, en ese sentido y no obstante el poco uso y los míseros soles que les depara a las tejedoras, sigue siendo motivo de identidad celendina y del quehacer social y comercial.

Damas riojanas, preparando la paja Bombonaje

Con don Casimiro Campos, en Rioja


*Artículo publicado en el diario Panorama Cajamarquino el 21-10-219

martes, 27 de agosto de 2019

Rumbos Andinos: CHACANTO


Tito Zegarra Marín.

Muy cerca de Celendín, sobre el margen derecho del río Marañón, distrito Balsas, provincia Chachapoyas, se encuentra el encajonado y cálido valle en el que ha crecido un pequeño poblado conocido como Chacanto (puente angosto en quechua); en el cual, desde tiempos remotos, se han construido puentes colgantes a fin de facilitar la conectividad entre pueblos de ambos lados del Marañón. Actualmente, para Cajamarca y Celendín, la mencionada localidad hace de importante puerto de entrada a tierra de los chachapoya y la región Amazónica. 

En la época prehispánica, es probable que allí se montaron algunos puentes provisionales de madera y cortezas vegetales de la zona, destinados a darle continuidad a los antiguos caminos (ramales del Qhapaq Ñan), sobre todo al que partió de Cajamarca, avanzó por Celendín y cruzó el río Marañón por puente en tiempos lluviosos y balsas artesanales en verano. Tres incas pasaron por allí: Túpac Yupanqui, Huayna Cápac y Atahualpa, también Alonso de Alvarado, fundador de la ciudad de Chachapoyas.

A inicios del siglo pasado, se construyó el primer puente colgante con cables de acero y bases de madera por donde circularon recuas de mulas y caballos cargados de productos, en especial cuando se intensificó el intercambio comercial entre Pacasmayo, Cajamarca y Amazonas. Posteriormente, a mediados del siglo, se instaló otro puente colgante con base estructurada de cemento, de un solo carril y apto para el paso vehicular y peatonal. Sin embargo, dicho puente, al sentir el paso de los años, requería renovarse.

Este año y creo a tiempo, se tiene un nuevo puente listo para su inauguración: moderno, imponente y amplio, a 200 metros aguas arriba del actual, consta de 2 arcos compactos de los que se descuelga la base del puente con 105 metros de largo y 9 de ancho, doble carril y veredas peatonales a los costados, y para soportar hasta 50 toneladas. Ha sido auspiciado por Provías Nacional por unos 20 millones de soles, pero también cobró un costo de 4 personas ahogadas al producirse un accidente en su construcción. Chacanto y su flamante puente, se encuentra a 56 km de Celendín y 155 de Cajamarca.

Con esta nueva obra se refuerza la conectividad entre Cajamarca, Celendín y Chachapoyas con proyección a la Amazonía; la cual, afortunadamente se materializa en momentos en que nuestros recursos turísticos concitan mayor atención y más visitas. Pero hay que complementarlo con algo más: vías de tránsito reparadas y seguras, servicios básicos adecuados y, obviamente, nuestra riqueza turística puesta en valor. El nuevo puente Chacanto abona en ello, igual sería, si se ampliara y asfaltara la carretera entre Celendín y Laymebamba. La hora del despegue y aprovechamiento del turismo ha llegado, no la dejemos pasar…

*Artículo preparado para el diario Panorama Cajamarquino

LOS TRES PUENTES COLGANTES

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domingo, 5 de mayo de 2019

Rumbos Andinos: CELENDÍN Y EL NUEVO GOBIERNO MUNICIPAL



Tito Zegarra Marín
Un nuevo equipo edil encabezado por Ermitanio Marín Rojas, ha asumido el mando del gobierno municipal. Taño (así se le conoce), viene de las filas magisteriales y ha sido dos veces alcalde distrital. Llega a la alcaldía provincial con importante apoyo popular y de la mano de la agrupación política Alianza Para El Progreso, liderado por quien alardeótener “plata como cancha”.

Ya iniciado su mandato, son muchos los problemas, compromisos y obras proyectadas que deben estar sobre la mesa, pero al mismo tiempo creo que habrá (así lo esperamos) mucha voluntad y decisiónpara atenderlos. Sin embargo, los tiempos que corren son poco favorables a la institución edil,pues el presupuesto anual vía Canon y Foncomún ha sido drásticamente reducido. Imaginación y capacidad de gestión se requerirá entonces.

Pasado un mes, hubiésemos querido ver cierta firmeza para ordenar la ciudad, esto es: a) erradicar el comercio ambulatorio de los alrededores del mercado y dejar libres las veredas que han sido tomadas por dueños de puestos de venta, b) reubicar a los toldos (chinganas) de venta del jirón Salaverry, antiestéticos y caóticos, c) evitar que comerciantes del Jirón Dos de Mayo copen las veredas con su productos comerciales, c) impedir que unidades de transporte pesado circulen por el centro de la ciudad y c) prohibir la construcción de casas de más de dos pisos en el centro histórico (avergüenza ese armatoste de la esquina del Banco de la Nación).

En adelante, queremos una ciudad más atractiva, agradable y en condiciones de recibir a visitantes y retener a turistas que están de paso. Tres obras puntuales me permito sugerir al respecto:1) conversión del jirón 2 de Mayo en exclusivamente peatonal, desde la calle Unión hasta M. Gonzáles, conservando la fachada tradicional de sus casas, cableado subterráneo y uniformidad de letreros y color, entre otros,2) canalización del río Chico, recubierta con planchas de concreto y acondicionada para la circulación vehicular y peatonal, 3) convertir a la Colina San Isidro en un hermoso y apacible mirador, con escalinatas, arborizado, jardines, basureros ecológicos, enrejado y otros.

Y para el área rural, donde reside el 65 % de la población y la pobreza y la desnutrición crónica afecta a más del 40 %,sugiero que con la intervención de las dependencias gubernamentales se promueva lo siguiente: a) construcción de pequeñas presas y sistemas de canalización para irrigación, b)apoyo técnico para mejorar la productividad y mitigar afectaciones climáticas y geográficas, c) fomentar la asociatividad de productores y apoyo financiero del Estado y d) poner en valor sus recursos turísticos: centros arqueológicos La Chocta y La Lechuga, cataratas El Cornelio y Velo de la Novia y las aguas termales de Llanguat.

Sin duda, hay  mucho más por hacer, pero ojalá miremos mejor el bosque y no los árboles.

*Artículo publicado el 8 de febrero del 2019 en el diario “Panorama Cajamarquino”

lunes, 14 de enero de 2019

Rumbos Andinos: TINGO MARÍA Y RUPA-RUPA



Tito Zegarra Marín.
Hace algunas semanas visitamos la localidad de Tingo María en la provincia Leoncio Prado, región Huánuco. Partimos de Lima con dirección a Chosica y de allí comenzamos a subir por carretera asfaltada pero horrorosamente saturada de unidades de transporte pesado. De todos modos, remontamos el abra El Ticlio a 4818 msnm.,  continuamos y pasamos por el centro minero La Oroya, pequeñas comunidades y la provincia de Ambo. Pasadas las 8 horas, llegamos a Huánuco, a 1898 msnm., y 420 km de distancia.

Recordamos entonces que en Huánuco Pampa (provincia La Unión) se encuentran las portadas incas trapezoidales y de doble jamba, similares a las de Cochabamba que se hallan muy cerca de Celendín, pasando el río Marañón.También, que a esta tierra lejana llegaron muchos celendinos y sucrenses cargados de sueños y sombreros como buenos negociantes. Casi todos se quedaron. Familias: Rojas, Delgado, Díaz, Mariñas, Aliaga.

De Huánuco continuamos a Tingo María pasando por el túnel Carpish de 400 m, de longitud, enclavado en la cordillera oriental de ese nombre. A partir de aquí es otro el ecosistema: bosque montano al descender, algunas pequeñas comunidades con pocos rasgos nativos, y efluvios intensos de calor y lluvia. Pronto, su conservada pista nos puso en Tingo María, ubicada a 648 msnm., y a 120 km., de Huánuco.

Tingo María es una ciudad con visos de modernidad, dinamismo económico, movimiento vehicular y algo de actividad turística; cálida, alegre y de gente cosmopolita. Desde aquí, se continúa por carretera asfaltada a las regiones amazónicas de Ucayali y San Martín.

Pero lo que más nos impresionó son sus verdes montañas que altivamente la rodean, una de las cuales tiene la forma de una mujer acostada, “La Bella Durmiente”. También, sus amplias y arborizadas avenidas, de entre 20 y 25 metros de ancho, cortando su topografía plana que nos hizo recordar al incomparable plano de la ciudad celendina. La avenida principal “Alameda del Perú”, hace honor a su nombre, y el río Huallaga que bordea la ciudad por el lado oriental le da prestancia amazónica.

También son valiosos sus recursos naturales y turísticos convertidos en componentes fundamentales para activar su economía y en alicientes  para fortalecer sus sentimientos de identidad y visión como distrito. Entre esos recursos destacan sus cataratas y cascadas, pequeñas lagunas, parques nacionales, cavernas naturales, ríos para canotaje y otros. La mayoría ya puestos en valor: caminos acondicionados, descansos naturales, señalización, seguridad y otros, apropiadamente entrelazados con la magnitud y diversidad de la selva que los llena de encanto.

Rupa-Rupa, topónimo nativo que significaría “valle ardiente”, es distrito de la provincia Leoncio Prado. Tingo María es capital de ambos.






miércoles, 5 de diciembre de 2018

Rumbos Andinos, COCO URQUÍA: CONCLUYE MANDO MUNICIPAL


Rumbos Andinos
                                                                                  Tito Zegarra Marín
COCO URQUÍA: CONCLUYE MANDO MUNICIPAL
En la provincia de Celendín, por primera vez en su historia hemos tenido un gobierno municipal de orientación izquierdista encabezado por su alcalde Jorge Urquía Sánchez, ungido por una amplia mayoría de ciudadanos y que hoy, tras el veloz paso del tiempo, se apresta a dejar la conducción edil.

Al llegar al poder, muchas expectativas se generaron, en especial: opciones de trabajo, mejora  infraestructural citadina y apoyo efectivo al área rural. Y no era para menos, pues nuestra provincia carece de fuentes de trabajo y la agroganadería no despega. Urquía fue consciente de ello, pero también, de que el presupuesto municipal a diferencia de los dos últimos gobiernos, iba hacer drásticamente menor.

En efecto, el presupuesto vía CANON  fue reducido de 4,74 millones de soles el 2013,  a 2,06 el 2015 y 1,25 el 2017. Algo similar ha sucedido con el FONCOMUN, agregando que durante estos 4 años no hubo apoyo a través de inversiones ni del parte del gobierno regional ni del gobierno central.

Aun así, creo que algo importante se ha hecho, sobre todo con las comunidades campesinas donde las necesidades apremian: más de 20 tramos de carreteras mejorados o construidos, varios locales escolares y comunales, lozas deportivas, redes de agua doméstica y para regadío, entre otros. En el área urbana: reconstrucción apropiada de la plazuela La Alameda por décadas abandonada, construcción del Parque del Agua, muros de protección del río Chico, inicio del terminal terrestre, mejora del estadio municipal y del parque San Isidro, entre otros.

Sin duda, no es lo suficiente y las razones o causas son evidentes. Pero no faltan las voces quejumbrosas y críticas de gente que no pudo acceder a la planilla municipal ni a las concebidas prebendas, de aquellos bullangueros y oportunistas de la política, y de esos pocos xenofóbicos que torpemente se autoproclaman de sangre puritanamente celendina.

Pero todos ellos, sin embargo, se cuidan de no calificar a Urquía y su gestión como corrupta, aunque algunos tratan de hacerlo y rumorearlo a escondidas, intentando de esa manera tapar la corruptela de los exalcaldes que apoyaron, caso de aquél que se tiró más de medio millón de soles en viáticos en un año, y de otro que habría recurrido a testaferros para construir casas y comprar propiedades, con camionetas de yapa.

Tengo la firme certeza que Urquía no metió las uñas a las arcas municipales ni llegó al sillón municipal para enriquecerse, creo que gobernó con manifiesta honestidad y deja el mando municipal con las manos y conciencia limpias. Pero si creo que se retira con deuda social y política para con su pueblo.

*Publicado en el diario Panorama Cajamarquino el 3-12-2018, (versión escrita.)

lunes, 19 de noviembre de 2018

Rumbos Andinos: EL AGUAYMANTO EN CELENDÍN



Tito Zegarra Marín
Desde hace algunos años, en la provincia Celendín se está promoviendo el cultivo del aguaymanto (Physalis Peruviana), como planta natural alternativa y de mejor rentabilidad que la papa, el maíz y otros. Quizá de a pocos, debido a que este legendario fruto (tomatillo en nuestra zona) no ha sido lo suficientemente valorado en el menú alimenticio familiar, menos en la mesa de los sectores acomodados y es probable que aún haya gente que lo ignore.

Recién, en las últimas décadas, a esos frutillos amarillo naranja, redondos y brillosos se los ve en los supermercados y al parecer muchas familias gustan de él. Y qué bien, pues se ha comprobado su alta calidad alimenticia y otras propiedades benéficas para la salud. No por algo, siendo originario de los andes peruanos, ya se cultiva en otros países, aunque rebautizado como uchuva, topotopo, uvilla, golden berry y otros.

En Celendín, un joven celendino, ingeniero agrónomo, Guido Araujo Zelada, se propuso impulsar el cultivo del aguaymanto, sabedor de que las condiciones climáticas, altitud y terreno eran favorables. Buscó hacerlo en forma organizada y con apoyo de Cedepas, Pymagros y Agro Rural. Así, se sembró en Celendín, Huasmín, Sorochuco, José Gálvez y Sucre, y pronto obtuvieron las primeras cosechas puestas al mercado limeño con resultados favorables.

Pero inesperadamente tuvieron un duro tropiezo: una desconocida enfermedad (bacterias y hongos) atacó y casi arrasó con todas las plantas herbáceas (2013-14) de la provincia. La producción se paralizó, pero no decayó el entusiasmo ni la convicción de su valor y rentabilidad. Se reiniciaron entonces las labores de siembra, pero ya premunidos del cuidado técnico y sanitario que requiere dicho cultivo.

Paralelamente a ello, ha ingresado a Celendín la empresa Agrotech Grup (2016) precisamente para invertir en esa línea. Ello implica: apoyo a ese cultivo, compra del producto e instalación de una moderna planta de acopio y procesamiento, ubicada en el Jr. Unión cuadra 6, ALIMANTTA, donde también se le da presentación comercial al producto. La ingeniera Erika Escalante Paredes, administradora de la empresa, nos informa que en época alta compran de 4 a 5 toneladas semanales y la meta es  10; también, que han comenzado a exportarlo a EE.UU y que son alrededor de 15 familias las proveedoras del producto, con tendencia a incrementarse.

Sin duda, un importante y ojalá sostenible proyecto, que encaja dentro de los programas de diversidad productiva y que esperamos crezca y alivie en algo la alicaída economía celendina. La presencia y gestión de Guido Araujo para que se concretice y ponga en marcha ha sido fundamental, al igual que es loable su perseverante apoyo al cultivo de frutales adaptables a la zona.


Publicado en el diario Panorama Cajamarquino, los días 15 y 16 e3 noviembre 2018

 

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